Ykines nace del apodo cariñoso que Pedro Citoler Sesé daba a sus hijos, “hijines”, que con el tiempo derivó en “Ykines”, evocando sus raíces aragonesas.
Tras descubrir en Torremolinos un lugar de luz, calma y esencia marinera, construyó allí su casa familiar: Villa
Ykines, un nombre que hoy simboliza hogar, origen y pertenencia.
Aquí la libertad es lo natural, el ambiente es cercano y el tiempo va a otro ritmo.
El arte forma parte del día a día: en las calles, en las miradas, en la manera de vivir.
Las personas se mezclan, los días se alargan y la vida sucede sin prisa ni etiquetas.
Torremolinos es un lugar donde la cultura se vive en la calle: en espacios improvisados, en locales cambiantes y en la música al caer el sol.
Un pulso creativo constante que se mezcla con la noche, la diversidad y la vida cotidiana, convirtiendo la ciudad en una expresión auténtica y vibrante.
La cocina de Torremolinos nace del mar y refleja una identidad abierta y profundamente mediterránea. Desde los chiringuitos con espetos y pescado fresco hasta restaurantes de cocina actual, tradición y creatividad conviven en cada mesa.
Un destino para disfrutar sin prisas, con vistas al mar y el auténtico sabor de la Costa del Sol en cada bocado.
Torremolinos es sinónimo de sol, aire libre y naturaleza mediterránea. Playas amplias, aguas cristalinas y deportes náuticos forman parte del día a día.
La luz, los parques y los espacios abiertos crean un entorno para relajarse, reconectar y vivir sin prisas, donde el sol y la naturaleza son esenciales.